Las personas con TEA pueden presentar diversas comorbilidades neurológicas, digestivas, sensoriales y emocionales. Descubre cuáles son las más frecuentes según la evidencia médica y por qué es clave un diagnóstico oportuno.
El TEA no solo afecta la comunicación, la interacción social y el comportamiento. Numerosos estudios, como los publicados por la Asociación Española de Pediatría, muestran que las personas del espectro autista pueden presentar otras condiciones médicas asociadas, conocidas como comorbilidades, que influyen directamente en su calidad de vida. Identificarlas de manera temprana permite ofrecer tratamientos adecuados y mejorar el bienestar general de niños, adolescentes y adultos dentro con TEA.
Epilepsia y alteraciones neurológicas en personas con TEA
La epilepsia es una de las comorbilidades más comunes en personas con TEA. Se estima que entre un 11% y un 39% podría desarrollar este trastorno neurológico caracterizado por convulsiones recurrentes.
Las crisis más frecuentes en este grupo corresponden a crisis parciales complejas, que afectan principalmente los lóbulos temporales, áreas relacionadas con la memoria, el lenguaje y la regulación emocional. Estas convulsiones pueden provocar:
- Pérdida de conciencia o desconexión del entorno.
- Movimientos repetitivos involuntarios, como frotarse las manos o chasquear los labios.
- Falta de respuesta a estímulos externos.
El riesgo aumenta si existe discapacidad intelectual grave, antecedentes familiares de epilepsia o condiciones médicas no diagnosticadas. Además, estudios han detectado alteraciones epileptiformes en el electroencefalograma (EEG) en niños con TEA, especialmente antes de los cinco años y durante la adolescencia.

Trastornos del sueño en el autismo: una problemática común
Hasta el 80% de las personas con TEA presenta dificultades para dormir. Estas alteraciones se relacionan con una producción irregular de melatonina, la hormona encargada de regular el ciclo de sueño-vigilia.
Entre los problemas más frecuentes se encuentran:
- Dificultad para conciliar el sueño.
- Despertares nocturnos constantes.
- Sueño poco profundo y de baja calidad, lo que genera un mal descanso.
El impacto de este problema es significativo, ya que afecta la conducta, la atención, el aprendizaje y el estado emocional, además de incrementar el estrés familiar.

Trastornos neuropsiquiátricos asociados al TEA
Las personas dentro del espectro autista pueden presentar mayores probabilidades de desarrollar trastornos neuropsiquiátricos como:
- TDAH (Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad).
- TOC (Trastorno Obsesivo-Compulsivo).
- Ansiedad y depresión.
- Tics nerviosos.
- Estrés postraumático.
La detección temprana y el acompañamiento con especialistas en neurodivergencias son esenciales para mejorar el desarrollo emocional y la autonomía.

Problemas gastrointestinales frecuentes en el TEA
Las alteraciones digestivas son especialmente comunes en personas con TEA. Entre las más reportadas se encuentran:
- Estreñimiento crónico o vómitos recurrentes.
- Gastritis, colitis y esofagitis.
- Dolor abdominal frecuente.
- Dietas restrictivas que provocan deficiencias nutricionales.
La relación entre salud digestiva y comportamiento ha sido documentada en diversos estudios, por lo que el seguimiento médico es clave.

Salud oftalmológica y auditiva en personas con TEA
Las personas con TEA pueden presentar con mayor frecuencia condiciones sensoriales como:
Problemas visuales:
- Astigmatismo.
- Estrabismo.
- Parálisis oculomotoras.
Problemas auditivos:
- Otitis recurrente.
- Rinitis severa.
- Hipoacusia parcial o total.
El tratamiento adecuado ayuda a reducir barreras sensoriales que afectan la comunicación y el aprendizaje.

Alteraciones endocrinas y dermatológicas en personas con TEA
Particularmente en mujeres con TEA pueden observarse otro tipo de problemas adicionales, tales como:
- Irregularidades menstruales.
- Síndrome de ovario poliquístico (SOP).
- Hirsutismo.
- Osteoporosis temprana.
- Acné severo.
En el área dermatológica destacan los siguientes problemas:
- Dermatitis atópica.
- Lesiones por rascado.
- Insensibilidad al dolor, que agrava lesiones.

Salud ortopédica y dental en el TEA
Algunos niños con TEA también pueden presentar:
- Patrones de movimiento atípicos.
- Problemas de postura y problemas ortopédicos.
- Debilidad muscular.
- Riesgo elevado de caries, infecciones dentales y enfermedad periodontal debido a la dificultad para mantener una higiene bucal adecuada.
La coordinación entre kinesiología, odontología y pediatría es fundamental para una atención integral y un correcto desarrollo de los niños con TEA.

Las comorbilidades asociadas al TEA son diversas y pueden afectar múltiples áreas del desarrollo. Su detección temprana permite implementar intervenciones interdisciplinarias que mejoran la autonomía, el bienestar físico y la salud emocional de las personas con TEA.
A medida que las investigaciones avanzan, los especialistas buscan comprender mejor cómo se relacionan estas condiciones para ofrecer tratamientos más precisos, accesibles y efectivos para niñas, niños, adolescentes y adultos dentro del espectro.





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